El poder de un recuerdo
Hoy, más que un relato, se trata de una reflexión. Supongo que todos hemos tenido a una persona que nos hizo mil pedazos y nos obligó a reconstruirnos. Lo desconcertante de estas situaciones es que hay piezas que nunca vuelven a encajar. Algunas, incluso, son desechadas por nosotros mismos. Porque ya no somos los mismos que antes. Estas situaciones, de hecho, nos hacen cambiar de golpe. Pero no por ello hay que tener miedo a caer, o a equivocarse. El sufrimiento pasa. Siempre lo hace. Pero los buenos recuerdos vividos con esa persona, en cambio, permanecen. Claro que duele haber corrido para no llegar. Lo das todo de ti, y luego sientes que no ha servido para nada. Te esfuerzas más de lo que la otra persona jamás sería capaz de imaginar, pero el resultado vuelve a ser nefasto. No te equivoques, no es así. Todos los esfuerzos tienen su recompensa. Y era el camino de esa carrera la verdadera meta, no el destino de la misma. Espero que os guste =) El poder de un r...